miércoles, 9 de julio de 2014

¿Qué es el aprendizaje cooperativo?

Crear una clase cooperativa para los alumnos, es una valiosa herramienta para aquellos profesores que desean fomentar normas para ayudar y compartir entre sus estudiantes.
El aprendizaje cooperativo provee un amplio rango de estrategias para promover un aprendizaje académico a través de la comunicación y cooperación con los alumnos. El aprendizaje cooperativo implica que los estudiantes se ayuden mutuamente a aprender, compartir ideas y recursos, y planifiquen cooperativamente qué y cómo estudiar. Los profesores no dictan instrucciones específicas, más bien permiten a los estudiantes elegir y variar sobre lo esencial de la clase y las metas a lograr, de este modo hacen a los estudiantes participar de su propio proceso de aprender.

Por ser una práctica educativa relativamente nueva, es necesario que los profesores aprendan su rol en el aprendizaje cooperativo en la práctica misma, al mismo tiempo que lo hacen sus estudiantes. El profesor debe orientar las destrezas comunicacionales y sociales esperadas de los alumnos. El aprendizaje cooperativo requiere que la ayuda, el compartir y la cooperación lleguen a ser una norma en la sala de clases. La introducción gradual de juegos cooperativos, tareas de aprendizaje y otras actividades ayudan a que tanto profesores como alumnos adquieran habilidades sociales, de comunicación y las bases para la organización de pequeños grupos (Slavin et al. 1985, Sharan 1984, Sharan y HertzLazarowitz 1980).
Existen experiencias de uso de computadores y aprendizaje cooperativo, en donde un pequeño grupo de alumnos, generalmente no más de 4 ó 5, trabajan colaborativamente frente a un computador, mientras en resto del grupo curso continúa con las actividades diseñadas por su profesor. La dinámica grupal en este tipo de actividades es muy similar a la desarrollada en aprendizaje cooperativo sin computador, pero además se ve favorecida por la alta motivación de los niños por trabajar con el computador.
Intentar una profunda explicación de lo que es el aprendizaje cooperativo sería una tarea bastante extensa y agotadora, ya que como sucede en casi todas las áreas del saber, la dispersión de opiniones sobre qué, cómo o cuándo ocurren los aprendizajes de los alumnos es muy amplia. Sin embargo, una recopilación de estudios sobre aprendizaje cooperativo permite aventurar la siguiente definición, con los riesgos de reducir el concepto:
"Conjunto de métodos de instrucción para la aplicación en grupos pequeños, de entrenamiento y desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social), donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo."
Jonhson, D. y Jonhson, R. (1987)
De esta definición se desprenden al menos tres ideas centrales. La primera de ellas se refiere a "conjunto de métodos de instrucción para aplicación en grupos pequeños", como se expresa, estos métodos de instrucción tienen como propósito la modificación, al menos en parte, del conjunto de relaciones que se establecen entre el profesor y su alumno y entre los alumnos mismos. Su aplicación grupal orienta hacia el desarrollo de una organización del curso al interior de la sala de clases y fuera de ella, más intencionada y planificada para el desarrollo de actividades de aprendizaje en los alumnos. Se trata de que los alumnos trabajen en grupo, pero no sólo para que desarrollen la tareas encomendadas sino que además aprendan del proceso de aprender.
El segundo elemento contenido en esta definición es; "entrenamiento y desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y social)", al entrar al territorio de desarrollo de habilidades y adquisición de conocimientos, se tiene como fundamento la idea de que tan importante como lo que se aprende es el cómo se aprende. Es la forma de enseñar y aprender la que modela en los niños la forma de relacionarse, de vivir y de aprender. Métodos netamente expositivos, nos llevan a que los niños aprendan la pasividad, la absoluta libertad crea alumnos desorientados en torno a lo que se espera de ellos. Se busca así que los alumnos, junto con ganar conocimientos, aprendan a relacionarse con otros, a expresar y compartir sus ideas, hablar por turnos, aceptar la diversidad, etc.
Por último, la definición provee una característica fundamental de la cooperación y la colaboración, la que se expresa en la definición: "donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como del de los restantes miembros del grupo". Se busca con este conjunto de métodos, que los alumnos se comprometan con su propio aprendizaje y aprendan junto a otros a aprender, que sea su responsabilidad que su compañero de grupo se desarrolle y donde el éxito del grupo completo depende de los individuales aportes de cada uno de sus miembros.
2.- Elementos básicos de aprendizaje cooperativo
2.1.- Interdependencia positiva
La interdependencia positiva es el elemento central del aprendizaje cooperativo, debido a que reúne un conjunto de otras características, que facilitan el trabajo grupal en relación a su organización y funcionamiento. Se distinguen en la interdependencia positiva 5 conceptos básicos. El primero de ellos es la interdependencia de metas, esta se refiere a la existencia de objetivos que sean definidos y compartidos por todos los miembros del grupo. El profesor que desee formar un grupo de aprendizaje cooperativo, deberá poner especial atención a que su grupo de alumnos compartan el o los objetivos definidos para su trabajo. En la enseñanza tradicional habitualmente los niños desconocen los objetivos de la clase que están escuchando, el alumno no comprende la razón de su aprendizaje y consecuentemente no tiene significado para él. El alumno no siente propio lo que está estudiando o lo que se le está enseñando.
Un segundo elemento contenido en la interdependencia positiva es interdependencia de tareas. Esta característica consiste en la división de las labores que desarrollan los alumnos al interior de un grupo de aprendizaje cooperativo. Ya no se produce, como en el tradicional método de enseñanza, una distribución standard de actividades dentro de un grupo curso, donde todos los alumnos hacen lo mismo de un modo pasivo, individual y uniforme.
La división de labores o tareas al interior de un grupo de aprendizaje cooperativo, permite al grupo ser más eficiente en el desarrollo de sus actividades en tanto cada quien puede hacer lo suyo, guiado por el profesor, teniendo siempre presente que su aporte personal es en beneficio del grupo y de los objetivos acordados entre todos los miembros de este. La división de tareas permite que el alumno sienta que puede aportar desde él mismo, reforzando con ello su autoestima y la percepción de sí como una persona útil y capaz.
La Interdependencia de recursos es la tercera característica de la interdependencia positiva. Se refiere a que el profesor haga una división de los materiales o la información que le dará al grupo en la actividad diseñada, por ejemplo, si el grupo debe elaborar un poster sobre el mes del mar, un niño administrará la tijera, otro el pegamento, otro las revistas a recortar, etc. Se estimula a que los alumnos necesariamente deban relacionarse e interactuar unos con otros para desarrollar la tarea y lograr los objetivos acordados. Se genera dependencia entre los niños que les permite la búsqueda del otro para el desarrollo de la tarea, fomentándose en los alumnos la capacidad de planificar y coordinar su trabajo.
La interdependencia de roles consiste en asignar diferentes papeles o roles entre los alumnos que forman un grupo de aprendizaje cooperativo. Por ejemplo, se les solicita a un grupo de alumnos editar un cuento en el procesador de texto, en donde el profesor le pide a un niño que controle en tiempo de uso del teclado, a otro le pide que supervise que todos participen, un tercero tendrá por misión coordinar o moderar la ejecución de la tarea, otro tendrá por misión velar por la participación de todos los miembros del grupo, etc. Otros ejemplos de roles son el encargado de tomar notas en una discusión grupal, aportar nuevas ideas, distribuir los materiales al interior del grupo, comunicarse con otros grupos o con el profesor, etc. La interdependencia de roles, permite que el grupo se autocontrole en relación a los turnos de trabajo, tiempos de ejecución de una tarea, uso equitativo de materiales, entre otros.
Por otra parte, la asignación de roles diferenciados a los niños permite explorar la habilidades de cada niño y es útil para que el profesor pueda ir conociendo las potencialidades de sus alumnos de modo tal que en el futuro se puedan potenciar las características de los niños al máximo. Así también, se rescata la identidad propia de cada niño logrando aprendizajes que sean significativos para él, quien puede aportar desde su propia forma de ser.
La interdependencia de premios consiste en otorgar refuerzos o recompensas conjuntas a todos los integrantes del grupo, es decir un premio al grupo. Se intenta que los alumnos sientan que el grupo en su totalidad fue el que tuvo éxito en la tarea, y que ese éxito fue producto del esfuerzo de cada uno. Este "éxito grupal", desarrolla en los niños sentimientos de pertenencia y de apoyo colectivo, reforzándose la idea de que trabajar en grupo es efectivo. Por su parte el profesor, en la medida de que los niños vean que el "éxito grupal" tiene ventajas, puede desarrollar en sus alumnos más y mejores habilidades sociales y desplaza su rol desde el control absoluto de todo a un catalizador de situaciones de aprendizaje.
2.2.- Interacción cara a cara
La interdependencia positiva en un grupo de aprendizaje cooperativo no es mágica en sí misma. Son las formas de interacción y de intercambio verbal entre las personas del grupo, movidas por la interdependencia positiva, las que afectan los resultados de aprendizaje. Es así como el contacto cara a cara entre los alumnos participantes de un grupo de aprendizaje cooperativo, es el que les permite acordar las metas a lograr, permite a desarrollar roles y estimular o frenar actitudes de sus pares en el desarrollo de las tareas. Por último, el alumno aprende que de ese compañero con el que interactúa día a día, puede aprender o el mismo le puede enseñar, puede apoyarse y apoyar.
2.3.- Contribución individual
Esta característica se refiere a la capacidad de dominar y ejecutar la parte del trabajo de la cual el alumno se ha responsabilizado (o lo han responsabilizado) dentro de un grupo de aprendizaje cooperativo. Para un verdadero trabajo colaborativo, cada miembro del grupo debe ser capaz de asumir íntegramente su tarea y además debe tener los espacios para que pueda participar y contribuir individualmente.
2.4.- Habilidades personales y de grupo pequeño
El desarrollo de habilidades de cooperación y trabajo en grupo es uno de los puntos más complejos de este método de instrucción, ya que es necesario enseñar a los alumnos las habilidades sociales necesarias para colaborar. También es necesario que los alumnos involucrados en las tareas del grupo de aprendizaje cooperativo estén motivados a usar las habilidades de trabajo y de relación social que se requieren para trabajar en un grupo de aprendizaje colaborativo.
Las habilidades de trabajo colaborativo son simples, y las vemos en el cotidiano de nuestro trabajo y las relaciones con las amistades, de hecho éstas habilidades están presentes en todas las personas desde que aprenden a ser seres sociales. El problema es que con el paso del tiempo, el marcado individualismo, el sistema educativo actual, etc. las habilidades necesarias para el trabajo colaborativo se van atrofiando o simplemente se pierden del conjunto de conductas de nuestros alumnos. Las habilidades colaborativas son simples formas de relacionarse con otros, orientadas hacia el logro de una meta, se pueden observar las habilidades de comunicación e interacción con otros, la habilidad de escuchar activamente, hablar por turnos, compartir, intercambiar y sintetizar ideas, opinar y expresar su propio pensamiento y sentimientos, dar apoyo y aceptación hacia las ideas.
Un segundo nivel de habilidades de trabajo colaborativo son la habilidades de trabajo grupal, estas están muy influenciadas por las experiencias de los alumnos y de los profesores, que han ido modelando en el niño la forma de relacionarse con otros. Las habilidades de trabajo grupal entre otras son: la capacidad de tomar decisiones en grupo, la habilidad de planificar cooperativamente, en donde los alumnos que participan puedan incorporar cada uno sus expectativas, de modo de verse reflejados tanto en la tarea como en el producto final. La capacidad de que los miembros del grupo determinen su propia organización, que sean los alumnos los que decidan de que modo van a trabajar sin que tengan a alguien externo al grupo que les diga como hacerlo.
Existe un conjunto de comportamientos que son propios de la relación con otros, pero dependen de lo personal, cual es la capacidad del alumno de aceptar la diversidad, en el más amplio sentido de la palabra, desde las diferencias de opinión, hasta las diferencias étnicas o de nivel social. La capacidad de respetar su turno, de no presionar a otro para que se haga lo que el desea, etc. son conductas que afectan tanto el funcionamiento como el clima de trabajo que se da al interior de un grupo.
Un grupo de aprendizaje cooperativo se tiene dos niveles de trabajo; uno es el desarrollo personal y social de los alumnos el que es útil para la mantención del grupo y el otro, es el logro de aprendizaje de determinados contenidos, que se refiere al trabajo y producto concreto. Para la consecución de ambas metas es importante que el profesor de a sus alumnos tiempo y espacios de autoobservación y discusión, para que estos puedan analizar el funcionamiento de sus grupos y puedan ver en que la medida están empleando sus habilidades personales y sociales, para el éxito y ayuda a los miembros del grupo de aprendizaje cooperativo. Además, es importante que el profesor permita la autoevaluación en sus alumnos, de modo que sean ellos los que se den cuenta si están logrando o no los objetivos tanto personales como grupales que se habían acordado.
2.5.- Las ventajas del aprendizaje cooperativo
• Logro de objetivos cualitativamente más ricos en contenido, pues reúne propuestas y soluciones de varias personas del grupo.
• Aumenta el aprendizaje, debido a que se enriquece la experiencia de aprender.
• Aumenta la motivación por el trabajo, puesto que hay una mayor cercanía entre los miembros del grupo.
Las ventajas observadas en relación a la dinámica grupal son:
• Aumenta la cercanía y la apertura
• Mejora las relaciones interpersonales entre distintas personas (etnias, discapacitados, etc.).
• Aumenta la aceptación de estudiantes con necesidades especiales.
• Aumenta la satisfacción por el propio trabajo.
• Se valoran a otros como fuente para evaluar y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje.
• Se genera un lenguaje común, estableciéndose normas de funcionamiento grupal.
Las ventajas observadas a nivel personal son:
• Aumento y/o desarrollo de las habilidades sociales.
• Aumento de los sentimientos de autoeficiencia.
• Disminuyen los sentimientos de aislamiento.
• Disminuye el temor a ser observados por otros.
• Disminuye el temor a la crítica y retroalimentación.
• Incentiva el desarrollo del pensamiento.
• Se conocen diferentes temas y se adquiere nueva información.
• Aumenta la autoestima y la integración grupal.
2.6.- Enfasis en procesos más que en productos
El aprendizaje cooperativo se diferencia considerablemente en la teoría y en la práctica del aprendizaje tradicional en sala de clase y requiere una aproximación diferente al trabajo con niños. El aprendizaje cooperativo no implica exclusivamente tareas de tipo "producción", donde los elementos son especificables y los resultados predecibles, y donde la consecución de un "producto" determina las actividades. En el aprendizaje cooperativo, aunque las destrezas y conductas de ayuda puedan ser especificables, no siempre podemos especificar sus resultados.
El aprendizaje cooperativo estimula y es un factor desde el cual se construye a partir de las contribuciones de los miembros del grupo. Aún en las más estructuradas situaciones de aprendizaje cooperativo, tales como el tutoreo de alumnos, la interacción no puede ser controlada. Sin embargo, los profesores no deben preocuparse por saber cuánto o cómo contribuirá cada miembro del grupo, sino que deben estar dispuestos a reconocer la diversidad de los intereses, talentos o el ritmo de trabajo de sus alumnos.
Los profesores que trabajan con aprendizaje cooperativo deben tomar decisiones independiente de como balanceen las conductas cooperativas, las destrezas académicas y las metas. Su entrenamiento, por lo tanto, requiere focalizarse sobre el desarrollo de destrezas para organizar aprendizaje cooperativo tanto como habilidades para analizar y evaluar las lecciones en términos de sus efectos en las conductas cooperativas de los niños y de su aprendizaje académico.
3.- Formación de grupos cooperativos
Muchas veces siendo profesor de aula, se habrá sentido reacio a "ubicar" a los niños en grupos. Habrá pensado equivocadamente que cada alumno estaría feliz y sería más productivo si se ponía a trabajar con los compañeros de su elección. Esto significaba que los amigos se juntaban con amigos, pero ellos tenían un montón de cosas o temas para hablar que no tenían nada que ver con su clase. Esto significaba también que los alumnos no tan "populares", a menudo se sentían menospreciados fuera de cualquier grupo, lo que dañó aún más su ya baja autoestima. Para evitar este problema, habrá utilizado el método al azar, funciona, pero se corre el riesgo de que los grupos resulten notoriamente inconsistentes, ya sea por las habilidades de los niños o por "incompatibilidades químicas", lo que generaba conflictos entre ellos.
Pero, no sucumba a los sentimientos de culpabilidad por poner a sus alumnos en grupos de compañeros que tal vez a ellos no les guste tanto. Tome el mando de su grupo de estudiantes. Esta es la forma como el mundo trabaja y se organiza, cuando los alumnos salgan de la escuela, no tendrán control de su lugar de trabajo, ellos generalmente serán ubicados en grupos, no pudiendo elegir su propio grupo. Al hacer esto estará ayudando a sus alumnos a desarrollar esas habilidades de trabajo en equipo. Ahora bien, con sus profesores (alumnos también) pasará lo mismo que con los niños, ellos se resistirán a trabajar con otros, pero si estimula la reflexión en torno a lo que pasa en el mundo real, le comprenderán. Si los profesores lo viven, perfectamente lo reproducirán en su sala de clases.
Entonces surge la interrogante cómo equilibrar la "personalidad" de los grupos de trabajo. De acuerdo al esquema de trabajo cooperativo que estamos propiciando en la sala de clases, hay 4 conceptos que le permitirán organizar sus grupos de trabajo y que son excelentes ejemplos para transmitir a sus profesores en capacitación:
1. Todos los grupos humanos tienen individuos con niveles de conocimiento o habilidades más desarrolladas que otros. La idea central es que cada grupo esté compuesto por alumnos cuyos niveles de conocimiento o habilidades varíen de entre bajo y alto. Así los alumnos más "hábiles" podrán reforzar sus conocimientos explicando y ayudando a los más "lentos" y por su parte, éstos últimos tendrán la oportunidad de obtener ayuda y ser integrados al grupo.
2. La competitividad es uno de los aspectos más reforzados dentro de la sala de clases y esto implica conductas tales como egoísmo o aislamiento. Si se crean grupos iguales, la habilidad promedio de los grupos en el campo de juego es la misma, por lo tanto ningún grupo tendrá ventajas obvias sobre otro.
3. Romper las barreras de los prejuicios y los estereotipos, ya sean barreras éticas, étnicas o de género, es un gran aporte a la convivencia presente y futura. En esto el aprendizaje cooperativo, es especialmente eficaz. Cuando se distribuyen éstas variables homogéneamente en los grupos de trabajo, los alumnos comienzan a respetarse mutuamente, debido a que se establecen relaciones con personas y no con grupos.
4. Es verdad que en sus escuelas o liceos se encontrará con más profesores que computadores, proporción que se ve aún más quebrada en el caso de la proporción de niños por computador. No obstante en este esquema de trabajo de grupo, el que se reúnan grupos de 4 profesores, para realizar las diferentes tareas es lo óptimo, pues permite un buen grado de participación entre los alumnos y se asegura un adecuado nivel de heterogeneidad, 4 es lo óptimo.
Manteniendo estos 4 conceptos en mente, verá una forma concreta de como organizar el trabajo con sus grupos. Una estrategia simple, pero muy útil es dejar durante las dos primeras sesiones de trabajo, que los grupos de profesores se reúnan espontáneamente, ellos actuarán como siempre se relacionan entre ellos. Usted mantendrá su mente trabajando activamente para hacer un diagnóstico de cómo es su curso, debe hacer una "radiografía" completa de ellos. Las características más relevantes a tener en cuenta son: ¿cuántos hombres y mujeres hay?, ¿hay mucha diferencia de edad entre los diferentes profesores?, ¿cuáles profesores demuestran más habilidad para usar los computadores?, ¿cuáles demuestran más motivación o conocimiento sobre innovaciones en educación?, ¿cómo se llevan entre ellos?, ¿se pueden identificar subgrupos?, etc. Todas estas respuestas, que por supuesto no logrará en las primeras sesiones, serán el primer paso para hacer una caracterización de su curso, con esta información creará los grupos. Esto debe hacerlo por cada escuela o liceo que atienda.
La siguientes sesiones comience, sin culpa ni temor, a hacerse cargo de su curso. ¿Cómo?. Una técnica muy simple y probada de formación intencional de grupos es la siguiente. En consideración a las características antes mencionadas, escriba el nombre de sus alumnos en una de estas cuatro columnas: FUERTE, BUENO, REGULAR o DÉBIL, teniendo en cuenta sus habilidades académicas (el primer año significa habilidad de manejo de computador, en escuelas de segundo año es una combinación entre la habilidad de manejo del computador y de información o experiencia en el uso de la informática para innovar en educación). Este es por supuesto, un proceso muy subjetivo, pero hágalo lo mejor que pueda. Luego intente hacer del mismo largo cada columna de nombres y mueva a sus alumnos hacia la derecha o izquierda de acuerdo con las habilidades sociales que haya mostrado, es decir el grado de integración al grupo, de participación, de cooperación con otros, de escuchar, entre otras cosas. En el ejemplo de abajo, moví a Virginia de la columna bueno a la columna débil, por que Cecilia es muy autoritaria y tiene dificultades para relacionarse con sus colegas.
Eventualmente, tendrá columnas del mismo largo, así un grupo de 4 puede ser creado eligiendo un nombre de cada columna, por ejemplo:
Fuerte Bueno Regular Débil
Pedro José Silvia Andrea grupo 1
Lucia Manuel Cecilia grupo 2
Una vez realizada esta categorización inicial, debe poner atención en revisar los grupos para que se queden equilibrados en función del género de los miembros o sus etnias, si correspondiera, es muy difícil que queden equilibrados al principio. Luego observe aquellos que son "químicamente" irreconciliables y cámbielos de grupo. No se apure en reorganizar los grupos para que no pase lo que espera que pase, simplemente y al principio preste atención a las áreas que den problemas y esté preparado para dar a los profesores alguna ayuda extra a través de los ejercicios y actividades.
4.- Conceptos críticos
Los Principios que se enuncian a continuación no son prescripciones educativas, sino ideasfuerza que pueden iluminar la forma de entender y llevar a cabo las acciones docentes y la incorporación en ellas de las nuevas tecnologías informáticas y de telecomunicaciones. Se toman de diversos modelos y autores que tienen en común una concepción constructivista del desarrollo y el aprendizaje (ver Cesar Coll, psicología y Curriculum, México: Paidos, 1987, pgs. 35 y sigs). Se pretende que este resumen provea elementos conceptuales generales y sirva de referente para una reflexión final sobre las actividades realizadas; igualmente, será el punto de partida para lecturas posteriores de profundización .
4.1.- Aprendizaje significativo (Ausubel)
La medida en que las experiencias formales de aprendizaje influyen en el crecimiento personal de los alumnos está condicionada por los conocimientos previos pertinentes con que inician su participación en las mismas.
El alumno que inicia un nuevo proceso de aprendizaje lo hace a partir de los conceptos, creencias, representaciones y conceptos que ha construido en su experiencia previa y que utiliza como instrumentos de lectura y de interpretación, condicionando así el nuevo aprendizaje.
Para que el aprendizaje sea significativo deben cumplirse tres condiciones:
  1. Que el contenido se presente como potencialmente significativo, es decir, que tenga una estructura lógica y clara; no debe ser arbitrario ni confuso.
  2. Que el contenido sea potencialmente significativo para el alumno: tiene que haber en la estructura cognitiva del alumno elementos pertinentes que se puedan relacionar con el nuevo contenido.
  3. Que el alumno tenga una disposición para aprender significativamente; esto implica tanto una motivación e interés hacia la temática, como una disposición a hacer el esfuerzo de relacionar lo nuevo con lo sabido..
Una consecuencia importante de este principio es que la clave no está en si es más importante el aprendizaje de ciertos contenidos o el aprendizaje de procesos mentales, sino en si lo que se aprende es o no significativo; esto quiere decir que el nuevo aprendizaje debe poder relacionarse en forma sustancial con lo ya sabido, y ocupar un lugar definido en las estructuras de conocimiento. Si por el contrario el alumno se limita a memorizar, sin establecer vínculos de significado con sus conocimientos previos, estamos ante un aprendizaje mecánico o memorístico repetitivo.
La primera de las condiciones exige del maestro el esfuerzo de estructurar los contenidos de manera clara y lógica. La segunda, hace necesario conocer el momento de desarrollo de sus alumnos y la cantidad y calidad del conocimiento que poseen; la tercera y última condición para que el aprendizaje sea significativo implica que el alumno debe ser activo, pues la disposición para aprender significativamente no nace por sí misma, sino que exige el esfuerzo de buscar relaciones sustanciales de lo nuevo con aprendizajes previos. La labor del profesor aquí es vital, para ayudar al alumno a establecer tales relaciones; el uso de ejemplos de la vida cotidiana puede ser una alternativa válida.
4.2.- Zonas de desarrollo próximo (Vigostky)
Es preciso diferenciar entre lo que el alumno es capaz de hacer y de aprender por sí solo, y lo que es capaz de hacer con la ayuda y el concurso de otras personas. A esta diferencia entre el nivel de desarrollo actual y el nivel de desarrollo potencial Vigostky la denomina Zona de Desarrollo Próximo.
La enseñanza efectiva es la que parte del nivel de desarrollo del alumno, pero no para acomodarse a ese nivel y quedarse allí, sino para colaborar con él en la ampliación de esas zonas en que progresivamente el alumno es capaz de moverse ya sin ayuda del otro.
Destacamos dos consecuencias importantes para la labor educativa:
Todo aprendizaje sucede en la interacción con los demás; la colaboración en el proceso de aprender es fundamental; no sólo del profesor hacia el alumno, sino de los alumnos entre sí; en esta colaboración se rescata el papel del profesor, que amplía las zonas de trabajo y provee oportunidad de ir internalizando los nuevos aprendizajes. Todo aprendizaje está mediado por la cultura; y el medio o vehículo principal es el lenguaje. La necesidad de practicar el uso del lenguaje y de usarlo con corrección es un requisito indispensable para la construcción progresiva del pensamiento y la asimilación de los valores culturales.
Superar las zonas de desarrollo próximo tiene que ver con el tema de aprender a aprender: ser capaz de realizar aprendizajes significativos por sí solo, en una amplia gama de situaciones y circunstancias. A esta meta debe otorgársele la mayor importancia en nuestro mundo actual, pues la velocidad de cambio y aumento de los conocimientos exige cada día mayores habilidades para explorar nueva información, ser capaz de seleccionar la pertinente, así como la regulación y planificación de la propia actividad.
4.3.- Esquemas mentales
La estructura congestiva del alumno, cuyo papel central se ha puesto de relieve en los dos puntos anteriores, puede concebirse como un conjunto de esquemas de conocimiento. Un esquema es un conjunto organizado de conocimiento, que puede contener conceptos, reglas y procedimientos para utilizarlos en situaciones y acciones, referencias a otros esquemas, y también valoraciones y normas.
La nueva información adquirida se conecta a uno o más esquemas de conocimiento; el recuerdo de los aprendizajes previos queda modificado por los nuevos aprendizajes; los esquemas pueden forzar la nueva información para hacerla calzar en ellos; los esquemas permiten hacer inferencias en situaciones nuevas; un esquema integra conceptos con habilidades y valores. Aprender a evaluar los propios esquemas y a reconstruirlos es el componente esencial del aprender a aprender.
Así entendida la estructura mental, podemos decir que la tarea esencial de la educación escolar consiste en la modificación constructiva de los esquemas mentales del alumno (y del profesor). Inspirándose en el modelo de equilibración de las estructuras cognitivas de Piaget, podemos caracterizar el proceso como un continuo avance: desde un punto de partida equilibrado (conocimientos previos, zona de desarrollo actual); desequilibrio ante situaciones, valores y conocimientos nuevos (zona de desarrollo próximo, diferenciación progresiva) equilibrio, mediante internalización de lo nuevo y reconstrucción de los esquemas (asimilación, zona de desarrollo efectivo).
Apuntes tomado del los Materiales de Capacitación del Programa WorldLinks. Enlaces Mundiales para el Desarrollo. Instituto de Desarrollo Económico del Banco Mundial. Instituto de Informática Educativa. Universidad de La Frontera. Marzo 1998.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario