Crear una clase
cooperativa para los alumnos, es una valiosa herramienta para aquellos
profesores que desean fomentar normas para ayudar y compartir entre sus
estudiantes.
El aprendizaje
cooperativo provee un amplio rango de estrategias para promover un aprendizaje
académico a través de la comunicación y cooperación con los alumnos. El
aprendizaje cooperativo implica que los estudiantes se ayuden mutuamente a
aprender, compartir ideas y recursos, y planifiquen cooperativamente qué y cómo
estudiar. Los profesores no dictan instrucciones específicas, más bien permiten
a los estudiantes elegir y variar sobre lo esencial de la clase y las metas a
lograr, de este modo hacen a los estudiantes participar de su propio proceso de
aprender.
Por ser una práctica
educativa relativamente nueva, es necesario que los profesores aprendan su rol
en el aprendizaje cooperativo en la práctica misma, al mismo tiempo que lo
hacen sus estudiantes. El profesor debe orientar las destrezas comunicacionales
y sociales esperadas de los alumnos. El aprendizaje cooperativo requiere que la
ayuda, el compartir y la cooperación lleguen a ser una norma en la sala de
clases. La introducción gradual de juegos cooperativos, tareas de aprendizaje y
otras actividades ayudan a que tanto profesores como alumnos adquieran
habilidades sociales, de comunicación y las bases para la organización de
pequeños grupos (Slavin et al. 1985, Sharan 1984, Sharan y HertzLazarowitz
1980).
Existen experiencias de
uso de computadores y aprendizaje cooperativo, en donde un pequeño grupo de
alumnos, generalmente no más de 4 ó 5, trabajan colaborativamente frente a un
computador, mientras en resto del grupo curso continúa con las actividades
diseñadas por su profesor. La dinámica grupal en este tipo de actividades es
muy similar a la desarrollada en aprendizaje cooperativo sin computador, pero
además se ve favorecida por la alta motivación de los niños por trabajar con el
computador.
Intentar una profunda
explicación de lo que es el aprendizaje cooperativo sería una tarea bastante
extensa y agotadora, ya que como sucede en casi todas las áreas del saber, la
dispersión de opiniones sobre qué, cómo o cuándo ocurren los aprendizajes de
los alumnos es muy amplia. Sin embargo, una recopilación de estudios sobre
aprendizaje cooperativo permite aventurar la siguiente definición, con los
riesgos de reducir el concepto:
"Conjunto de
métodos de instrucción para la aplicación en grupos pequeños, de entrenamiento
y desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y desarrollo personal y
social), donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje
como del de los restantes miembros del grupo."
Jonhson, D. y Jonhson,
R. (1987)
De esta definición se desprenden al menos tres ideas centrales. La
primera de ellas se refiere a "conjunto de métodos de instrucción para
aplicación en grupos pequeños", como se expresa, estos métodos de
instrucción tienen como propósito la modificación, al menos en parte, del
conjunto de relaciones que se establecen entre el profesor y su alumno y entre
los alumnos mismos. Su aplicación grupal orienta hacia el desarrollo de una
organización del curso al interior de la sala de clases y fuera de ella, más
intencionada y planificada para el desarrollo de actividades de aprendizaje en
los alumnos. Se trata de que los alumnos trabajen en grupo, pero no sólo para
que desarrollen la tareas encomendadas sino que además aprendan del proceso de
aprender.
El segundo elemento contenido en esta definición es;
"entrenamiento y desarrollo de habilidades mixtas (aprendizaje y
desarrollo personal y social)", al entrar al territorio de desarrollo de
habilidades y adquisición de conocimientos, se tiene como fundamento la idea de
que tan importante como lo que se aprende es el cómo se aprende. Es la forma de
enseñar y aprender la que modela en los niños la forma de relacionarse, de
vivir y de aprender. Métodos netamente expositivos, nos llevan a que los niños
aprendan la pasividad, la absoluta libertad crea alumnos desorientados en torno
a lo que se espera de ellos. Se busca así que los alumnos, junto con ganar
conocimientos, aprendan a relacionarse con otros, a expresar y compartir sus
ideas, hablar por turnos, aceptar la diversidad, etc.
Por último, la definición provee una característica fundamental de
la cooperación y la colaboración, la que se expresa en la definición:
"donde cada miembro del grupo es responsable tanto de su aprendizaje como
del de los restantes miembros del grupo". Se busca con este conjunto de
métodos, que los alumnos se comprometan con su propio aprendizaje y aprendan
junto a otros a aprender, que sea su responsabilidad que su compañero de grupo
se desarrolle y donde el éxito del grupo completo depende de los individuales
aportes de cada uno de sus miembros.
2.- Elementos básicos de aprendizaje cooperativo
2.1.- Interdependencia positiva
La interdependencia positiva es el elemento central del
aprendizaje cooperativo, debido a que reúne un conjunto de otras
características, que facilitan el trabajo grupal en relación a su organización
y funcionamiento. Se distinguen en la interdependencia positiva 5 conceptos
básicos. El primero de ellos es la interdependencia de metas, esta se
refiere a la existencia de objetivos que sean definidos y compartidos por todos
los miembros del grupo. El profesor que desee formar un grupo de aprendizaje
cooperativo, deberá poner especial atención a que su grupo de alumnos compartan
el o los objetivos definidos para su trabajo. En la enseñanza tradicional
habitualmente los niños desconocen los objetivos de la clase que están
escuchando, el alumno no comprende la razón de su aprendizaje y
consecuentemente no tiene significado para él. El alumno no siente propio lo
que está estudiando o lo que se le está enseñando.
Un segundo elemento contenido en la interdependencia positiva es interdependencia
de tareas. Esta característica consiste en la división de las labores que
desarrollan los alumnos al interior de un grupo de aprendizaje cooperativo. Ya
no se produce, como en el tradicional método de enseñanza, una distribución
standard de actividades dentro de un grupo curso, donde todos los alumnos hacen
lo mismo de un modo pasivo, individual y uniforme.
La división de labores o tareas al interior de un grupo de
aprendizaje cooperativo, permite al grupo ser más eficiente en el desarrollo de
sus actividades en tanto cada quien puede hacer lo suyo, guiado por el
profesor, teniendo siempre presente que su aporte personal es en beneficio del
grupo y de los objetivos acordados entre todos los miembros de este. La
división de tareas permite que el alumno sienta que puede aportar desde él
mismo, reforzando con ello su autoestima y la percepción de sí como una persona
útil y capaz.
La interdependencia de roles consiste en asignar diferentes
papeles o roles entre los alumnos que forman un grupo de aprendizaje
cooperativo. Por ejemplo, se les solicita a un grupo de alumnos editar un
cuento en el procesador de texto, en donde el profesor le pide a un niño que
controle en tiempo de uso del teclado, a otro le pide que supervise que todos
participen, un tercero tendrá por misión coordinar o moderar la ejecución de la
tarea, otro tendrá por misión velar por la participación de todos los miembros
del grupo, etc. Otros ejemplos de roles son el encargado de tomar notas en una
discusión grupal, aportar nuevas ideas, distribuir los materiales al interior
del grupo, comunicarse con otros grupos o con el profesor, etc. La
interdependencia de roles, permite que el grupo se autocontrole en relación a
los turnos de trabajo, tiempos de ejecución de una tarea, uso equitativo de
materiales, entre otros.
Por otra parte, la asignación de roles diferenciados a los niños
permite explorar la habilidades de cada niño y es útil para que el profesor
pueda ir conociendo las potencialidades de sus alumnos de modo tal que en el
futuro se puedan potenciar las características de los niños al máximo. Así
también, se rescata la identidad propia de cada niño logrando aprendizajes que
sean significativos para él, quien puede aportar desde su propia forma de ser.
La interdependencia de premios consiste en otorgar
refuerzos o recompensas conjuntas a todos los integrantes del grupo, es decir
un premio al grupo. Se intenta que los alumnos sientan que el grupo en su
totalidad fue el que tuvo éxito en la tarea, y que ese éxito fue producto del
esfuerzo de cada uno. Este "éxito grupal", desarrolla en los niños
sentimientos de pertenencia y de apoyo colectivo, reforzándose la idea de que trabajar
en grupo es efectivo. Por su parte el profesor, en la medida de que los niños
vean que el "éxito grupal" tiene ventajas, puede desarrollar en sus
alumnos más y mejores habilidades sociales y desplaza su rol desde el control
absoluto de todo a un catalizador de situaciones de aprendizaje.
2.2.- Interacción cara a cara
La interdependencia positiva en un grupo de aprendizaje
cooperativo no es mágica en sí misma. Son las formas de interacción y de
intercambio verbal entre las personas del grupo, movidas por la interdependencia
positiva, las que afectan los resultados de aprendizaje. Es así como el
contacto cara a cara entre los alumnos participantes de un grupo de aprendizaje
cooperativo, es el que les permite acordar las metas a lograr, permite a
desarrollar roles y estimular o frenar actitudes de sus pares en el desarrollo
de las tareas. Por último, el alumno aprende que de ese compañero con el que
interactúa día a día, puede aprender o el mismo le puede enseñar, puede
apoyarse y apoyar.
2.3.- Contribución individual
Esta característica se refiere a la capacidad de dominar y
ejecutar la parte del trabajo de la cual el alumno se ha responsabilizado (o lo
han responsabilizado) dentro de un grupo de aprendizaje cooperativo. Para un
verdadero trabajo colaborativo, cada miembro del grupo debe ser capaz de asumir
íntegramente su tarea y además debe tener los espacios para que pueda
participar y contribuir individualmente.
2.4.- Habilidades personales y de grupo pequeño
El desarrollo de habilidades de cooperación y trabajo en grupo es
uno de los puntos más complejos de este método de instrucción, ya que es
necesario enseñar a los alumnos las habilidades sociales necesarias para
colaborar. También es necesario que los alumnos involucrados en las tareas del
grupo de aprendizaje cooperativo estén motivados a usar las habilidades de
trabajo y de relación social que se requieren para trabajar en un grupo de
aprendizaje colaborativo.
Las habilidades de trabajo colaborativo son simples, y las vemos
en el cotidiano de nuestro trabajo y las relaciones con las amistades, de hecho
éstas habilidades están presentes en todas las personas desde que aprenden a
ser seres sociales. El problema es que con el paso del tiempo, el marcado
individualismo, el sistema educativo actual, etc. las habilidades necesarias
para el trabajo colaborativo se van atrofiando o simplemente se pierden del
conjunto de conductas de nuestros alumnos. Las habilidades colaborativas son
simples formas de relacionarse con otros, orientadas hacia el logro de una meta,
se pueden observar las habilidades de comunicación e interacción con otros,
la habilidad de escuchar activamente, hablar por turnos, compartir,
intercambiar y sintetizar ideas, opinar y expresar su propio pensamiento y
sentimientos, dar apoyo y aceptación hacia las ideas.
Un segundo nivel de habilidades de trabajo colaborativo son la
habilidades de trabajo grupal, estas están muy influenciadas por las
experiencias de los alumnos y de los profesores, que han ido modelando en el
niño la forma de relacionarse con otros. Las habilidades de trabajo grupal
entre otras son: la capacidad de tomar decisiones en grupo, la habilidad
de planificar cooperativamente, en donde los alumnos que participan puedan
incorporar cada uno sus expectativas, de modo de verse reflejados tanto en la
tarea como en el producto final. La capacidad de que los miembros del grupo
determinen su propia organización, que sean los alumnos los que decidan de que
modo van a trabajar sin que tengan a alguien externo al grupo que les diga como
hacerlo.
Existe un conjunto de comportamientos que son propios de la
relación con otros, pero dependen de lo personal, cual es la capacidad del
alumno de aceptar la diversidad, en el más amplio sentido de la palabra, desde
las diferencias de opinión, hasta las diferencias étnicas o de nivel social. La
capacidad de respetar su turno, de no presionar a otro para que se haga lo que
el desea, etc. son conductas que afectan tanto el funcionamiento como el clima
de trabajo que se da al interior de un grupo.
Un grupo de aprendizaje cooperativo se tiene dos niveles de
trabajo; uno es el desarrollo personal y social de los alumnos el que es útil
para la mantención del grupo y el otro, es el logro de aprendizaje de
determinados contenidos, que se refiere al trabajo y producto concreto. Para la
consecución de ambas metas es importante que el profesor de a sus alumnos
tiempo y espacios de autoobservación y discusión, para que estos puedan
analizar el funcionamiento de sus grupos y puedan ver en que la medida están
empleando sus habilidades personales y sociales, para el éxito y ayuda a los
miembros del grupo de aprendizaje cooperativo. Además, es importante que el
profesor permita la autoevaluación en sus alumnos, de modo que sean ellos los
que se den cuenta si están logrando o no los objetivos tanto personales como
grupales que se habían acordado.
2.5.- Las ventajas del aprendizaje cooperativo
• Logro de objetivos
cualitativamente más ricos en contenido, pues reúne propuestas y soluciones de
varias personas del grupo.
• Aumenta el
aprendizaje, debido a que se enriquece la experiencia de aprender.
• Aumenta la motivación
por el trabajo, puesto que hay una mayor cercanía entre los miembros del grupo.
Las ventajas observadas en relación a la dinámica grupal son:
• Aumenta la cercanía y
la apertura
• Mejora las relaciones
interpersonales entre distintas personas (etnias, discapacitados, etc.).
• Aumenta la aceptación
de estudiantes con necesidades especiales.
• Aumenta la
satisfacción por el propio trabajo.
• Se valoran a otros
como fuente para evaluar y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje.
• Se genera un lenguaje
común, estableciéndose normas de funcionamiento grupal.
Las ventajas observadas a nivel personal son:
• Aumento y/o desarrollo
de las habilidades sociales.
• Aumento de los
sentimientos de autoeficiencia.
• Disminuyen los
sentimientos de aislamiento.
• Disminuye el temor a
ser observados por otros.
• Disminuye el temor a
la crítica y retroalimentación.
• Incentiva el
desarrollo del pensamiento.
• Se conocen diferentes
temas y se adquiere nueva información.
• Aumenta la autoestima
y la integración grupal.
2.6.- Enfasis en procesos más que en productos
El aprendizaje cooperativo se diferencia considerablemente en la
teoría y en la práctica del aprendizaje tradicional en sala de clase y requiere
una aproximación diferente al trabajo con niños. El aprendizaje cooperativo no
implica exclusivamente tareas de tipo "producción", donde los
elementos son especificables y los resultados predecibles, y donde la
consecución de un "producto" determina las actividades. En el
aprendizaje cooperativo, aunque las destrezas y conductas de ayuda puedan ser
especificables, no siempre podemos especificar sus resultados.
El aprendizaje cooperativo estimula y es un factor desde el cual
se construye a partir de las contribuciones de los miembros del grupo. Aún en
las más estructuradas situaciones de aprendizaje cooperativo, tales como el
tutoreo de alumnos, la interacción no puede ser controlada. Sin embargo, los profesores
no deben preocuparse por saber cuánto o cómo contribuirá cada miembro del
grupo, sino que deben estar dispuestos a reconocer la diversidad de los
intereses, talentos o el ritmo de trabajo de sus alumnos.
Los profesores que trabajan con aprendizaje cooperativo deben
tomar decisiones independiente de como balanceen las conductas cooperativas,
las destrezas académicas y las metas. Su entrenamiento, por lo tanto, requiere
focalizarse sobre el desarrollo de destrezas para organizar aprendizaje cooperativo
tanto como habilidades para analizar y evaluar las lecciones en términos de sus
efectos en las conductas cooperativas de los niños y de su aprendizaje
académico.
3.- Formación de grupos cooperativos
Muchas veces siendo profesor de aula, se habrá sentido reacio a
"ubicar" a los niños en grupos. Habrá pensado equivocadamente que
cada alumno estaría feliz y sería más productivo si se ponía a trabajar con los
compañeros de su elección. Esto significaba que los amigos se juntaban con
amigos, pero ellos tenían un montón de cosas o temas para hablar que no tenían
nada que ver con su clase. Esto significaba también que los alumnos no tan
"populares", a menudo se sentían menospreciados fuera de cualquier
grupo, lo que dañó aún más su ya baja autoestima. Para evitar este problema,
habrá utilizado el método al azar, funciona, pero se corre el riesgo de que los
grupos resulten notoriamente inconsistentes, ya sea por las habilidades de los
niños o por "incompatibilidades químicas", lo que generaba conflictos
entre ellos.
Pero, no sucumba a los sentimientos de culpabilidad por poner a
sus alumnos en grupos de compañeros que tal vez a ellos no les guste tanto.
Tome el mando de su grupo de estudiantes. Esta es la forma como el mundo
trabaja y se organiza, cuando los alumnos salgan de la escuela, no tendrán
control de su lugar de trabajo, ellos generalmente serán ubicados en grupos, no
pudiendo elegir su propio grupo. Al hacer esto estará ayudando a sus alumnos a
desarrollar esas habilidades de trabajo en equipo. Ahora bien, con sus
profesores (alumnos también) pasará lo mismo que con los niños, ellos se
resistirán a trabajar con otros, pero si estimula la reflexión en torno a lo
que pasa en el mundo real, le comprenderán. Si los profesores lo viven,
perfectamente lo reproducirán en su sala de clases.
Entonces surge la interrogante cómo equilibrar la
"personalidad" de los grupos de trabajo. De acuerdo al esquema de
trabajo cooperativo que estamos propiciando en la sala de clases, hay 4
conceptos que le permitirán organizar sus grupos de trabajo y que son
excelentes ejemplos para transmitir a sus profesores en capacitación:
1. Todos los grupos humanos tienen individuos con niveles de
conocimiento o habilidades más desarrolladas que otros. La idea
central es que cada grupo esté compuesto por alumnos cuyos niveles de
conocimiento o habilidades varíen de entre bajo y alto. Así los alumnos más
"hábiles" podrán reforzar sus conocimientos explicando y ayudando a
los más "lentos" y por su parte, éstos últimos tendrán la oportunidad
de obtener ayuda y ser integrados al grupo.
2. La competitividad es uno de los aspectos más reforzados
dentro de la sala de clases y esto implica conductas tales como egoísmo o
aislamiento. Si se crean grupos iguales, la habilidad promedio de los grupos
en el campo de juego es la misma, por lo tanto ningún grupo tendrá ventajas
obvias sobre otro.
3. Romper las barreras de los prejuicios y los estereotipos, ya
sean barreras éticas, étnicas o de género, es un gran aporte a la
convivencia presente y futura. En esto el aprendizaje cooperativo, es
especialmente eficaz. Cuando se distribuyen éstas variables homogéneamente en
los grupos de trabajo, los alumnos comienzan a respetarse mutuamente, debido a
que se establecen relaciones con personas y no con grupos.
4. Es verdad que en sus escuelas o liceos se encontrará con más
profesores que computadores, proporción que se ve aún más quebrada en el caso
de la proporción de niños por computador. No obstante en este esquema de
trabajo de grupo, el que se reúnan grupos de 4 profesores, para realizar las
diferentes tareas es lo óptimo, pues permite un buen grado de participación
entre los alumnos y se asegura un adecuado nivel de heterogeneidad, 4 es lo
óptimo.
Manteniendo estos 4 conceptos en mente, verá una forma concreta de
como organizar el trabajo con sus grupos. Una estrategia simple, pero muy útil
es dejar durante las dos primeras sesiones de trabajo, que los grupos de
profesores se reúnan espontáneamente, ellos actuarán como siempre se relacionan
entre ellos. Usted mantendrá su mente trabajando activamente para hacer un
diagnóstico de cómo es su curso, debe hacer una "radiografía"
completa de ellos. Las características más relevantes a tener en cuenta son:
¿cuántos hombres y mujeres hay?, ¿hay mucha diferencia de edad entre los
diferentes profesores?, ¿cuáles profesores demuestran más habilidad para usar
los computadores?, ¿cuáles demuestran más motivación o conocimiento sobre
innovaciones en educación?, ¿cómo se llevan entre ellos?, ¿se pueden
identificar subgrupos?, etc. Todas estas respuestas, que por supuesto no
logrará en las primeras sesiones, serán el primer paso para hacer una
caracterización de su curso, con esta información creará los grupos. Esto debe
hacerlo por cada escuela o liceo que atienda.
La siguientes sesiones comience, sin culpa ni temor, a hacerse
cargo de su curso. ¿Cómo?. Una técnica muy simple y probada de formación
intencional de grupos es la siguiente. En consideración a las características
antes mencionadas, escriba el nombre de sus alumnos en una de estas cuatro
columnas: FUERTE, BUENO, REGULAR o DÉBIL, teniendo en cuenta sus habilidades
académicas (el primer año significa habilidad de manejo de computador, en
escuelas de segundo año es una combinación entre la habilidad de manejo del computador
y de información o experiencia en el uso de la informática para innovar en
educación). Este es por supuesto, un proceso muy subjetivo, pero hágalo lo
mejor que pueda. Luego intente hacer del mismo largo cada columna de nombres y
mueva a sus alumnos hacia la derecha o izquierda de acuerdo con las habilidades
sociales que haya mostrado, es decir el grado de integración al grupo, de
participación, de cooperación con otros, de escuchar, entre otras cosas. En el
ejemplo de abajo, moví a Virginia de la columna bueno a la columna débil, por
que Cecilia es muy autoritaria y tiene dificultades para relacionarse con sus
colegas.
Eventualmente, tendrá columnas del mismo largo, así un grupo de 4
puede ser creado eligiendo un nombre de cada columna, por ejemplo:
Fuerte
Bueno Regular Débil
Pedro
José Silvia Andrea grupo 1
Lucia
Manuel Cecilia grupo 2
Una vez realizada esta categorización inicial, debe poner atención
en revisar los grupos para que se queden equilibrados en función del género de
los miembros o sus etnias, si correspondiera, es muy difícil que queden
equilibrados al principio. Luego observe aquellos que son
"químicamente" irreconciliables y cámbielos de grupo. No se apure en
reorganizar los grupos para que no pase lo que espera que pase, simplemente y
al principio preste atención a las áreas que den problemas y esté preparado
para dar a los profesores alguna ayuda extra a través de los ejercicios y
actividades.
4.- Conceptos críticos
Los Principios que se enuncian a continuación no son prescripciones
educativas, sino ideasfuerza que pueden iluminar la forma de entender y llevar
a cabo las acciones docentes y la incorporación en ellas de las nuevas
tecnologías informáticas y de telecomunicaciones. Se toman de diversos modelos
y autores que tienen en común una concepción constructivista del desarrollo y
el aprendizaje (ver Cesar Coll, psicología y Curriculum, México: Paidos, 1987,
pgs. 35 y sigs). Se pretende que este resumen provea elementos conceptuales
generales y sirva de referente para una reflexión final sobre las actividades
realizadas; igualmente, será el punto de partida para lecturas posteriores de
profundización .
4.1.- Aprendizaje significativo (Ausubel)
La medida en que las experiencias formales de aprendizaje influyen
en el crecimiento personal de los alumnos está condicionada por los
conocimientos previos pertinentes con que inician su participación en las
mismas.
El alumno que inicia un nuevo proceso de aprendizaje lo hace a
partir de los conceptos, creencias, representaciones y conceptos que ha
construido en su experiencia previa y que utiliza como instrumentos de lectura
y de interpretación, condicionando así el nuevo aprendizaje.
Para que el aprendizaje sea significativo deben cumplirse tres
condiciones:
- Que el contenido se presente como potencialmente
significativo, es decir, que tenga una estructura lógica y clara; no debe
ser arbitrario ni confuso.
- Que el contenido sea potencialmente significativo
para el alumno: tiene que haber en la estructura cognitiva del alumno
elementos pertinentes que se puedan relacionar con el nuevo contenido.
- Que el alumno tenga una disposición para aprender
significativamente; esto implica tanto una motivación e interés hacia la
temática, como una disposición a hacer el esfuerzo de relacionar lo nuevo
con lo sabido..
Una consecuencia importante de este principio es que la clave no
está en si es más importante el aprendizaje de ciertos contenidos o el
aprendizaje de procesos mentales, sino en si lo que se aprende es o no
significativo; esto quiere decir que el nuevo aprendizaje debe poder
relacionarse en forma sustancial con lo ya sabido, y ocupar un lugar definido
en las estructuras de conocimiento. Si por el contrario el alumno se limita a
memorizar, sin establecer vínculos de significado con sus conocimientos
previos, estamos ante un aprendizaje mecánico o memorístico repetitivo.
La primera de las condiciones exige del maestro el esfuerzo de
estructurar los contenidos de manera clara y lógica. La segunda, hace necesario
conocer el momento de desarrollo de sus alumnos y la cantidad y calidad del
conocimiento que poseen; la tercera y última condición para que el aprendizaje
sea significativo implica que el alumno debe ser activo, pues la disposición
para aprender significativamente no nace por sí misma, sino que exige el
esfuerzo de buscar relaciones sustanciales de lo nuevo con aprendizajes
previos. La labor del profesor aquí es vital, para ayudar al alumno a
establecer tales relaciones; el uso de ejemplos de la vida cotidiana puede ser
una alternativa válida.
4.2.- Zonas de desarrollo próximo (Vigostky)
Es preciso diferenciar entre lo que el alumno es capaz de hacer y
de aprender por sí solo, y lo que es capaz de hacer con la ayuda y el concurso
de otras personas. A esta diferencia entre el nivel de desarrollo actual y el
nivel de desarrollo potencial Vigostky la denomina Zona de Desarrollo Próximo.
La enseñanza efectiva es la que parte del nivel de desarrollo del
alumno, pero no para acomodarse a ese nivel y quedarse allí, sino para
colaborar con él en la ampliación de esas zonas en que progresivamente el
alumno es capaz de moverse ya sin ayuda del otro.
Destacamos dos consecuencias importantes para la labor educativa:
Todo aprendizaje sucede en la interacción con los demás; la
colaboración en el proceso de aprender es fundamental; no sólo del profesor
hacia el alumno, sino de los alumnos entre sí; en esta colaboración se rescata
el papel del profesor, que amplía las zonas de trabajo y provee oportunidad de
ir internalizando los nuevos aprendizajes. Todo aprendizaje está mediado por la
cultura; y el medio o vehículo principal es el lenguaje. La necesidad de
practicar el uso del lenguaje y de usarlo con corrección es un requisito
indispensable para la construcción progresiva del pensamiento y la asimilación
de los valores culturales.
Superar las zonas de desarrollo próximo tiene que ver con el tema
de aprender a aprender: ser capaz de realizar aprendizajes significativos por
sí solo, en una amplia gama de situaciones y circunstancias. A esta meta debe
otorgársele la mayor importancia en nuestro mundo actual, pues la velocidad de
cambio y aumento de los conocimientos exige cada día mayores habilidades para
explorar nueva información, ser capaz de seleccionar la pertinente, así como la
regulación y planificación de la propia actividad.
4.3.- Esquemas mentales
La estructura congestiva del alumno, cuyo papel central se ha
puesto de relieve en los dos puntos anteriores, puede concebirse como un
conjunto de esquemas de conocimiento. Un esquema es un conjunto organizado de
conocimiento, que puede contener conceptos, reglas y procedimientos para
utilizarlos en situaciones y acciones, referencias a otros esquemas, y también
valoraciones y normas.
La nueva información adquirida se conecta a uno o más esquemas de
conocimiento; el recuerdo de los aprendizajes previos queda modificado por los
nuevos aprendizajes; los esquemas pueden forzar la nueva información para
hacerla calzar en ellos; los esquemas permiten hacer inferencias en situaciones
nuevas; un esquema integra conceptos con habilidades y valores. Aprender a
evaluar los propios esquemas y a reconstruirlos es el componente esencial del
aprender a aprender.
Así entendida la estructura mental, podemos decir que la tarea
esencial de la educación escolar consiste en la modificación constructiva de
los esquemas mentales del alumno (y del profesor). Inspirándose en el modelo de
equilibración de las estructuras cognitivas de Piaget, podemos caracterizar el
proceso como un continuo avance: desde un punto de partida equilibrado
(conocimientos previos, zona de desarrollo actual); desequilibrio ante
situaciones, valores y conocimientos nuevos (zona de desarrollo próximo,
diferenciación progresiva) equilibrio, mediante internalización de lo nuevo y
reconstrucción de los esquemas (asimilación, zona de desarrollo efectivo).
Apuntes
tomado del los Materiales de Capacitación del Programa WorldLinks. Enlaces
Mundiales para el Desarrollo. Instituto de Desarrollo Económico del Banco
Mundial. Instituto de Informática Educativa. Universidad de La Frontera. Marzo
1998.
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